El sábado 11 y el domingo 12 de noviembre, se juntarán en la Región Metropolitana cuarenta mujeres y hombres de radios comunitarias de Bolivia y ochenta provenientes de todas las regiones de Chile. Durante dos días se conocerán, compartirán impresiones, reflexiones, experiencias sobre su quehacer radial e intentarán dar un paso más en el largo proceso de la integración y el derrumbe de los prejuicios y las discriminaciones entre ambas naciones. Una experiencia inédita, surgida de la iniciativa de las y los propios radialistas.
¿Qué llevó a estos radialistas a querer encontrarse con sus pares bolivianos? A pesar de que Bolivia es un país vecino, el desconocimiento sobre su realidad es enorme. No obstante, desde las crisis institucionales que sufrió en 2003 con la salida de los presidentes Sánchez de Lozada y Mesa, y la posterior llegada al poder de Evo Morales, los medios de comunicación chilenos le comenzaron a dar mayor cobertura, al igual que con las demandas bolivianas de una salida al mar.
Fue en ese contexto en el que se tuvo la oportunidad de hacer intercambio de coberturas con sus pares del país vecino desde ciudades tan diversas como Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y algunas localidades más pequeñas de la zona amazónica, y así recibir de primera mano y desde una perspectiva independiente, las informaciones sobre lo que ocurría en Bolivia, cuenta Rosario Puga, editora internacional de esa emisora y una de las co-organizadoras del encuentro.
La red de radios comunitarias y ciudadanas de Bolivia es la más antigua de América Latina, por esto, las experiencias de intercambio con las radios chilenas han sido varias.
Desde Radio Tierra relatan que han participado juntas en Foros Sociales Mundiales y Foros Sociales temáticos y que han tenido contacto con el movimiento de mujeres radialistas de Bolivia.
Desde radio El Encuentro, de Peñalolén, “el tema de la integración es un tema permanente”, cuenta su director, Sebastián Feliú, y agrega que es un objetivo “no sólo con otro pueblo sino con nosotros mismos como comunidad”.
En esta emisora de la Región Metropolitana, el acercamiento a Bolivia surgió con un programa radial sobre música andina, que derivó en cultura andina. Al poco tiempo se dieron cuenta que en la comuna donde se inserta la radio habían muchos inmigrantes bolivianos. “Ahí nos fuimos integrando y también nos fuimos topando con el tema de la discriminación que sufren, no solamente por parte de las fuerzas policiales o militares, sino muchas veces por nosotros mismos, por toda esta formación que nos ha metido el sistema donde los bolivianos son enemigos nuestros y no un pueblo con una gran cultura, con un gran aporte”, relata Feliú, también co-organizador del encuentro de radialistas.
Diego Carrasco es director de la Fundación Ciudadana para las Américas y del Observatorio Interamericano de Inmigrantes. Para él, el acercamiento de los medios de comunicación a la actualidad boliviana desde 2003 ha servido para ir superando “esta política de Chile, que a la vez es no política, de decir ‘no existe el tema de Bolivia, no existe el problema boliviano’. No es mirada la integración como una oportunidad. Desde entonces, los medios de comunicación han asumido un rol distinto, de lado y lado”.
Carrasco agrega que entre las sociedades civiles de ambos países también ha aumentado la cercanía y la cooperación, incluso a nivel empresarial y académico.
“Este es un escenario inigualable y una oportunidad histórica interesante de integración que se está dando en distintos puentes que nos llama a hacer cosas juntos”, afirma el director de la Fundación Ciudadana para las Américas.
Es en este contexto en que surge la iniciativa del “Encuentro de radialistas ciudadanos de Chile y Bolivia”.
“Va a ser un placer encontrarse con los radialistas de Bolivia y poder agradecer esa oportunidad que nos da el ser radios auténticamente independientes, porque tuvimos la oportunidad de comprender los procesos. Hay una enorme posibilidad de hacer un reconocimiento también a una cultura política y social distinta, que tiene sus correlatos con lo nuestro”, señala Rosario Puga.
La radialista agrega que, desde su perspectiva, este encuentro tiene “un profundísimo sentido político porque estamos hablando de una realidad común cuando hablamos de los excluidos en las comunicaciones y en la lucha que hoy los ciudadanos tienen que dar para entender la comunicación como un derecho”.
“Cuando surgió la idea del encuentro de radialistas dijimos tenemos que estar porque aparte de poder agrandar nuestros conocimiento y poder plantear nuestras propias trabas interiores que tenemos -porque a veces el discurso puede ser muy bueno, pero a la hora de los quíubos surgen otras cosas- y este espacio va a servir para podernos encontrar, darnos las manos, conocernos, a parte del trabajo que tiene que ver como radialistas”, declara Feliú.
Los prejuicios
Para nadie es un misterio que durante años lo que más se cultivó entre los dos países fueron animadversiones. La imagen que tenemos de Bolivia no es muy positiva, por lo general, al igual que la que ellos tienen de Chile. Pero las cosas están cambiando. No sólo la diplomacia tradicional ha jugado un rol en esto, también la que ejerce la propia ciudadanía ha sido muy relevante.
Rosario Puga cuenta que gracias a su experiencia de seguimiento noticioso de las crisis en el país vecino, se dio cuenta que tenemos una “una enorme incapacidad de superar prejuicios respecto de los procesos políticos que se viven en Bolivia”.
“Lo tildé como una idea de racismo ilustrado –indica Puga-, aquel que considera que todos los procesos que se están viviendo en Bolivia obedecen en realidad a una problemática fundamental que tiene que ver con la composición mayoritariamente indígena de su población, que en realidad no tienen la posibilidad de darse gobernabilidad o estabilidad democrática”.
La periodista agrega que no es problema de los medios de comunicación solamente “también de nuestra clase política, que se refiere con un desdén absoluto al proceso político y hablan de un país de enormes riquezas naturales, pero de una enorme pobreza que afecta a la mayoría de su población, cuestión que es cierta, pero nunca plantean en realidad, que eso es resultado de la aplicación de un modelo social y económico en Bolivia en los últimos 50 años que tiene ese punto de quiebre”.
Desde la perspectiva de Diego Carrasco, este tipo de prejuicios se deben a que en países como el nuestro, “con un Estado unitario, donde parece que todos somos iguales de Arica a Punta Arenas, no reconoce ningún tipo de diversidad”. Bolivia, en tanto, es un país extremadamente diverso, explica Carrasco, y con una noción de ciudadanía bastante más avanzada que la nuestra. Por ejemplo, en el país altiplánico los movimientos sociales pueden presentar candidatos a la Presidencia sin necesidad de los partidos políticos, existe la Defensoría del Pueblo, los fallos legales los realizan tres jueces y dos de ellos son ciudadanos, cuentan con la iniciativa popular de ley, los bolivianos en el exterior pueden votar y tienen una ley de prensa considerada un ejemplo a nivel mundial.
Cosas que aprender no nos faltan, pero no es necesario viajar para hacerlo. Cada día aumenta la cantidad de inmigrantes de esa nación y basta con mirar hacia el lado para comenzar.
“Este tema no sólo tiene que ver con nosotros como radialistas, quizás lo tiene al lado de la casa, por ahí quizás hay alguien que tiene al lado viviendo a un hermano o hermana boliviana. Conocer, saber que Bolivia es mucho más que un charango, hay todo un desarrollo intelectual y cultural de miles de años”, recalca el director de radio El Encuentro.
Desde el cada vez más numeroso e influyente mundo de las radioemisoras ciudadanas el primer paso ya está dado. Los recursos para el encuentro ya están, gracias a la adjudicación de fondos concursables estatales, cuya condición era la asociatividad de los coejecutores, administrados por la División de Organizaciones Sociales de la Segegob. Los preparativos están en marcha y en noviembre, quienes a tantos kilómetros de distancia realizan la misma y abnegada labor de comunicar a través de la radio comunitaria, se verán las caras.
Creciendo Junto a Ti...